Sunday, May 16, 2010
Pensando en mudarme
Monday, May 10, 2010
#LunesdeCafé
Cada semana y sin planearlo comenzamos a tomar café.- El martes era mi día de ir al nutriólogo (ahora ya no lo es) y por ahora es el día que Fer toma su curso de Las Diosas.
- Miércoles sagrado: Es de fijo que Fer tenga clase en Wicca.
- Jueves de drinks: o mejor conocido como viernes chiquito. Es el día en que problablemente haya reunion con los de Edelman o es cuando cada quién tiene alguna actividad social.
- Viernes de fiesta: todo puede pasar, desde salir muy tarde y llegar muerta a dormir o ir de fiesta. Salir temprano y armar algún otro plan, salidas en grupo o incluso ir de viaje a algún lado.
- Sábado social y domingo familiar o cultural: son días de despertar tarde, convivir con la familia y hacer aquellos pendientes que no podemos hacer en la semana. Y por supuesto día de salir en la noche de fiesta.
Los #LunesdeCafé son los momentos en los que todos los temas que vienen a nuestra mente los podemos tratar: desde lo que pensamos, lo que no nos gusta, lo que nos inquieta, lo que sentimos, lo que deseamos, lo que aprendimos...todo sin tapujos, sin penas y sin miedo a ser juzgadas.
En casos extraordinarios, abrimos este espacio para convivir con nuestras amigas más cercanas, sin embargo, el mood cambia, las historias y los detalles muchas veces no son los mismos y las historias se resumen.

Thursday, May 6, 2010
Back to Basics
No sé si son almas que van en grupo de vida en vida hasta concluir las misiones designadas a cada uno de los 12 reinos. No sé si son ágeles que van a tu lado en cuerpo de personas para cuidarte y ayudarte a sobrellevar algunas cosas. No sé si son extraterrestres con inteligencia superior que viven en el mismo plano... nada de eso lo sé.

Thursday, April 29, 2010
Un día más tarde.

A decir verdad, no había mucho que pensar, sabía que la respuesta era sencilla, NO.
Sin embargo sus palabras retumbaban en mis oidos y me daban vueltas en la cabeza, aún cuando sabía que no era lo que quería y que no me hácía sentir lo que ya conocía.
La decisión estaba en mi y sólo en mi. Pero la costumbre pesaba, la sola idea de su ausencia frenaba mi decisión. Aún cuando los momentos en que estuvimos juntos fueron relativamente escasos.
Intentaba recordar una y otra vez sus mentiras, sus misterios, sus arranques infantiles, su inmadurez, el poco valor de enfrentar las cosas cara a cara, el poco tiempo y valor que me daba, su silencio... sin embargo, aún a pesar de eso me era difícil dejarlo.
La comparación era simple: Cuando el refigerador está lleno, aunque no tienes hambre, sabes que en cualquier momento en que te dé podrás acercarte, abrir la puerta y encontrar cualquier cosa que satisfaga esa necesidad.
Su ausencia era equivalente a tener el refrigerador vacío, ya que aunque no tenía hambre, sabía que en el momento que me diera no habría nada para saciarla. Conformista.... quizá.
Pero el vaso se llenó. Racionalmete sabía que era momento de dejarlo ir, por mi propio bien era momento de dejar de arriesgarme de más, seguir mi vida, buscar lo que realmente quería.
¿Dolor? no sentía, ¿Tristeza? no sentía, pero sí un ligero sentimiento de pérdida y enojo conmigo misma por no hacer caso a las alertas, por no escuchar y por dejarme pasar límites que nunca debí.
Mi ego estaba herido, quería que me pensara, que me extrañara, que me buscara y eso tarde o temprano iba a pasar, el punto era tener la capacidad de responder firme y segura "NO", a lo que al momento quería decir Sí.
Un día mas tarde con la cabeza fría, pensando en mi, supe que el inicio era aceptar el error y convencerme a mi misma que lo mejor era buscar ayuda.
Tuesday, April 20, 2010
Cuando un rayo sí cae 2 veces en el mismo lugar
Me despedí, me subí a mi coche y tomé camino para el lejano Santa Fe como a diario lo hacía.

Wednesday, April 14, 2010
Luchando por ser una mujer adulta

Dejé de contarle mis cosas, de compartir con ella abiertamente lo que pensaba, lo que sentía... perdiéndose así uno de los capítulos más importantes de mi vida.
La distancia y diversas circunstancias hicieron que nos acercáramos nuevamente, pero sobre todo, esas ganas de gritar a los cuatro vientos: "Soy una mujer adulta que puede tomar sus propias decisiones y que necesita sus tiempos y espacios".
¿Qué es lo que busco?
¿Libertad? Toda la tengo. Puedo salir a donde quiero, el día que quiero, llevar mi auto a todos lados, quedarme a dormir con amigos y amigas, ir de viaje, llegar de vez en cuando más tarde de mi hora de llegada (3:00 am)
¿Más comunicación? Puedo hablar cualquier tema con mis papás. El que sea.
Ahora que lo pienso con detenimiento, realmene no sé con exactitud porqué estoy luchando, pero siento esa necesidad de hacerlo. Creo que simplemente busco ser abiertamente una mujer adulta, decir las cosas como son, claro que con sus debidos límites, sin la necesidad de tener que inventar alguna excusa para poder vivir en libertad y con apertura mi vida sentimental y sexual, que a pesar de todo es privada y personal. Todo esto independientemene de si tengo o no una relación formal o estable con alguien.
Llegar a este punto en el que disfruto de los beneficios de esa relación familiar, no ha sido fácil. Se ha logrado después de muchas discusiones, peleas, alegatos de razones, llantos, e incluso casos en los que por defender una postura hemos llegado al "agarro mis chanclas y me voy".
Este último capítulo comenzó hace un mes, cuando mi mamá y yo fuimos al cine y por unas bebidas refrescanes. El tiempo se fue volando y la conversación se puso interesante: la actualicé de las historias importantes en mi vida, escuché las anécdotas que ella nunca antes me había contado y abiertamente hablamos de las implicaciones de una vida adulta, en la que el placer va de la mano con la reponsabilidad y las consecuencias de los actos. "No soy más una niña y no quiero mentir, no quiero buscar pretextos para decir que quiero estar con alguien, necesito espacio y tiempo para poder hacerlo". Por seguridad sabrás de manera honesta dónde y quizá con quién estoy, por respeto mutuo, no habrá detalles al respecto.
El trato se cerró y de manera comprensiva lo aceptó. Sin embargo, no era la primera vez que pasaba, sus palabras podían ser lo opuesto a los hechos.