Tuesday, May 10, 2011

Cuando es para ti, aunque te quites...

Pasaba por uno de esos momentos críticos en los que ya nada tenía sentido.
No quería seguir trabajando, no estaba segura de estar feliz con lo que estaba haciendo, llegué a sentir que la pasión, la motivación y las ganas de seguir adelante por el mismo camino se me habían terminado. Ese fue el tema de mi #LunesdeCafé con Fernanda.

Martes 12 de abril, 2011
Con ese poco ánimo, en contra de mi voluntad me levanté, fui a trabajar y me quedé de ver con Marimar para tomar un café y planear su primer fin de semana con el nuevo galán. De pronto, recordé que era cumpleaños de Karina, una de mis mejores amigas y a quien conozco desde tercero de primaria. Eran aproximadamente las 8:30 de la noche, la llamé por teléfono, le canté las mañanitas, le compartí mis mejores deseos y colgamos.

Seguía pensando en el plan para los tórtolos, cuando veo que Karina twittea: "Acabo de recibir mejor regalo de cumpleaños, no puedo dejar de leer este mail". De inmediato pregunté "¿mail de qué?", su única respuesta fue: "Fundación".


Karina y yo habíamos aplicado en Fundación Carolina una solicitud de beca para estudiar en España. Este era el segundo año que metíamos los papeles. La primera vez, a ella la llamaron a entrevista y a mi no. Llegar a la entrevista significaba estar a un paso de lograrlo, ya que de entre cientos y miles de solicitudes, sólo seleccionan a unos cuantos para platicar con ellos frente a frente y ver si pueden ser acredores de la beca.


Cuando dijo "Fundación" mi primer pensamiento fue: "otra vez no me llamaron".

Sin decirle nada a Marimar, abrí el correo para ver si a mi me había llegado algo, la espera en lo que entraba la clave se me hizo eterna. Ella comenzó a hablar y de mi voca sólo salió un "espera, espera, espera..." Entré al correo y ¡Bingo! ahí estaba el correo citándome a la entrevista.

Simplemente no tenía palabras, no podía creerlo, comencé a llorar, me levanté del sillón y empecé a brincar de la emoción; estaba a un paso de cumplir el sueño que había anhelado por más de 7 años.

Quizá en un principio ella no entendía lo que pasaba, ni lo mucho que eso significaba, sin embargo compartió conmigo el momento como la grandes. Desde ese día, se dedicó a diario a alentarme y meterme en la cabeza que me iba, que la beca era mía y que no era imposible.

Ese día sólo le avisé a Karina y a Fernanda, quien al enterarse de la noticia me dijo: "he pedido tanto a Los Dioses para que recuperaras las ganas de vivir y para que encontraras una motivación en tu vida!! y mira, ya llegó".


Decidí no decir nada, incluso ni a mi familia, sin embargo, el fin de semana no pude más.




Sábado 16 de abril,2011

Mi hermana y mi papá habían salido al centro a comprar unas telas para la tarea de diseño. Mi madre regresó de dar su clase de flores; comenzamos a platicar de otras cosas, se sentó en la escalera y yo en el pasillo.

Fue entonces cuando sin pensarlo le dije: "apliqué para una beca en España". Ella no tenía ni la más remota idea de qué le hablaba, por lo que comencé a explicar: "hace dos años metí mis papeles para estudiar en el extranjero, pero no fui seleccionada; este año volví a aplicar para 5 másters y el martes recibí un correo en el que me indican que pasé a la última fase, me citaron el 28 de abril a las 4:00 de la tarde en la Embajada Española, ¿te imaginas que se me haga?". Mi madre sabía lo importane que esto era para mí, inclinó su cuerpo hacia donde yo estaba, me abrazó y entre lágrimas me felicitó por este logro. Platicamos del bien que podría hacerme esa experiencia y de lo importante que era que estuviera consciente de lo dificil que era obtener uno de los tres lugares a nivel Latino América, de la madurez que tenía que tener para aceptar que había la posibilidad de que no me la dieran y lo necesario que era no volar y poner los pies en la tierra; sin embargo, terminó diciendome que no era imposible y que estaba muy orgullosa de mi.


Domingo 17 de abril, 2011

Con mi padre, fue distinto, la noticia se la di haciendo el súper, entre el pasillo de las sopas y las vinagretas. Me felicitó, y como todo hombre práctico, se fue a los hechos: ¿Qué quieres estudiar? ¿Cuántas becas son? ¿Cuándo es la entrevista? ¿Cuándo te darían resultados? ¿Cuánto cuesta? ¿Cuándo entrarías?. Me platicó de la solicitud de beca que hizo mi hermana en su universidad y me dijo que le ehara ganas, que ojalá y esta vez sí lo lograra.


A mi hermana se lo dije esa misma noche. Entré a su recámara, le conté todos los detalles entre risa y llanto.


Del 12 al 27 de abril, mi estado de ánimo era un sube y baja de emociones. De pronto lloraba, de la nada reía, todo comenzó a tener un peso distinto, valoraba cada minuto y cada cosa que pasaba; todo volvió a tener sentido. Comencé a levantarme con ánimo, iba la trabajo con muchas ganas, simplemente veía la vida diferente. Marimar seguía ahí, alimentando la emoción que yo quería apaciguar para no volarme en caso de que el resultado fuera distinto al que yo quería.


Esas dos semanas fueron verdadermante estresantes, de correr de un lado a otro por papeles a la Universidad, de pedir cartas de referencias a Jazmín, mi ex jefa y a Tere, mi cliente de Microsoft, de poner en orden mis documentos, de leer sobre la situación en España, de prepararme mentalmente y decretar que la beca sería mía, pero que de no ser así, no sería un fracaso, sino una nueva oportunidad para moverme y buscar lo que tanto deseaba.


Decidí compartir esto con gente que de alguna manera habían compartido conmigo ese deseo, con personas que a su manera enviarían buenos pensamientos, vibras y rezos para que mi sueño se hiciera realidad.


27 de abril, 2011.


Estaba a un día de la entrevista. Comí sola, con el fin de leer y repasar la información del máster. Le márqué a María, quien ya se había ido a España gracias a Fundación Carolina, para preguntarle qué era lo que podían preguntarme. Me contó que la habían llamado para realizar las entrevistas, casí me da el ataque!! Ya me veía siendo entrevistada por mi amiga, aunque sabía que era una fantasía.

Mientras platicábamos entré a Zara para buscar la blusa que me pondría al siguiente día, me dijo que pensara bien mis respuestas, que seguro me preguntarían sobre el máster, porqué me quería ir, si me quedaría a vivir allá... Recuerdo perfecto sus palabras: "estructura bien tus respuestas". Cuando María dijo esto, a mi mente vino de inmediato Paola Flores Roa, mi maestra de Tecnologia y Comunicación de la Universidad, quien nos enseñó a hacer ensayos muy bien estructurados y con mucho orden mental. Paola gracias a lo bien que escribe, se había ganado ya algunos viajes e incluso reconocimientos, por ello aunque hacía dos años que no la veía, pensé en llamarla para pedirle ayuda. No acababa de pensar esto cuando justo a mi lado, viendo la misma blusa estaba ella, la mismísima Paola.

¡No podía ser real, parecía que la hubiera generado con el pensamiento! De inmediato colgué el teléfono, incrédula la saludé, conversamos 2 minutos de nuestras vidas, me presentó a su hemana y me despedí aún en shock. Caminé sin rumbo en la tienda mientras me invadió un sólo pensamiento: "por algo pasan las cosas, aprovecha y pídele ayuda".


Sin más, me acerqué a ella mientras se encontraba en la caja pagando la blusa que yo había elegido para la entrevista. Le conté de mi inquietud por irme a estudiar a otro país y de la oportunidad que tenía; muy amable me dijo que el día que quisiera nos tomábamos un café y me ayudaba, a lo que respondí "mi entrevista es mañana".

Ella tenía que ir por su bebé de aproximadamente 1 año a la guardería, sin embargo se tomó el tiempo para sentarse en un sillón de la plaza y simular una entrevista.

Comenzó a hacerme preguntas sobre el Máster, sobre mi interés de irme, mi elección por España, mi aportación al grupo, entre otras preguntas más. Mientras yo le respondía iba corrigiéndome en la manera de contestar y fue ahí cuando me cayó el 20, de que era Laura la actora principal, no la PR que siempre está detrás del vocero escuchando las respuestas para dar al terminar una retroalimentación.

Su recomendación fue: cuando estructures tus respuestas habla de la parte emocional, de lo importante que esto es para ti y de lo mucho que significa esta oportunidad, continúa con la parte profesional y la experiencia que has tenido, el valor que te ha dado el trabajar en donde has estado y termina con casos prácticos y ejemplos claros, sin extenderte más de la cuenta con paja.

Estuvimos aproximadamente 30 minutos platicando, y antes de irse me preguntó: ¿Por qué tú? ¿Por qué tendrían que darte la beca a ti?.



¿Cómo apareció justo en el momento en que la había pensado?, ¿por qué después de tanto tiempo de no vernos "coincidimos" a la misma y en el mismo lugar? Juro que es fecha en que no lo entiendo. Había veces que quería tomarlo como una señal, pero de inmediato llegaba ese "algo" que me regresaba los pies a la tierra y me hacía pensar que no era imposible, pero tampoco sencillo que la beca fuera para mi.


28 de abril, 2011

Me arreglé, metí todos los papeles al coche y antes de salir de casa, una discusión absurda con mi madre fue la bálbula de escape al estrés que tenía.

Salí de la oficina con dos horas de anticipación, fui a Microsoft por la última carta y tomé camino a la embajada. El tráfico estaba terrible, tanto que llegué sólo 10 minutos antes de la cita.

Entre a la sala de espera y ahí estaba un jóven vestido de traje, esperando su turno para pasar. Tomé asiento, respiré profundamente y aprovechando el silencio absoluto del lugar pensé: "Dios, con el corazón en la mano, te pido encarecidamente que mis palabras sean el vehículo para que tu mensaje sea transmitido de la manera correcta. Tú sabes lo que es mejor para mi".

El chico que estaba ahí sentado comenzó a hacerme preguntas sobre mi. Le respondí y sin darme cuenta comencé a soltarme, a dejar los nervios de lado y a disfrutar de la plática. Cinco minutos más tarde llegaron por él, dos minutos más, una chica rubia, de cabello rizado se dirigió a mi por mi nombre y me invitó a pasar.


La seguí hasta la habitación. Ahí había una sala y al fondo un escritorio, ella junto con otra chica tomaron asiento de un lado del escritorio y yo del otro. Ambas se presentaron, una era representante de Fundación Carolina y la otra era ex-becada. Alrededor de las 4:05 pm iniciaron con las preguntas.

Fueron aproximadamente 45 minutos de entrevista en donde la plática fluyó hasta el punto en el que pensaba "deja de mover las manos, no te agarres el cabello, muy bien que no estás usando muletillas", (costumbre laboral). Cuando todo concluyó, les di las gracias y al dar la media vuelta para prenguntar si dejaba abierta o cerraba la puerta pude ver la cara de la chica de la Fundación con las comisuras de la boca hacia abajo, lo cual me hizo pensar en dos cosas: o lo hice muy mal, y es cara de tristeza o me vio muy bien y su expresión fue de "mhh, ¿porqué no?"; pero si algo aprendí es a no especular, a no asumir y entonces preferí ese pensamiento dejarlo ir.

Salí de ahí y lo siguiente que vino a mi mente fue "la vida y Dios me dieron un regalo", tener la oportunidad de llegar hasta esta fase del proceso y regalarme un día antes "el examen, con las respuestas y la maestra incluida".

La espera e incertidumbre dijeron que seria de 2 largos meses, así que decidí dejar de pensar, hacer mi vida y tratar de mentalizarme al "Si es para mi, aunque me quite, si no es para mi, aunque me ponga". Por eso mismo intentaba checar el correo 1 vez a la semana, sólo para ver si había noticias, pero no como una rutina, ¿para qué torturarme?

2 de junio, 2011

Era viernes, 8:0 0 pm e iba saliendo de la oficina. Me subí al auto, y antes de arrancar decidí revisar el correo. El mail estaba ahí "lamentamos comunicarle que su solicitud no ha sido seleccionada para la concesión de beca para el programa XXXX" El corazón se me detuvo por un segundo, y aunque ya estaba hecha a la idea de que era casi imposible que una de las tres becas fuera para mi, la ilusión siempre es lo último que muere.

Cerré ese mensaje y abrí el siguiente con fecha del 31 de mayo, "Nos es grato comunicarle que ha sido seleccionado como beneficiario de una de las ayudas al estudio que la Fundación Carolina concede para la realización del Máster en Responsabilidad Social Empresarial"... La emoción que sentí en ese momento es indescriptible, no podía gritar, no podía llorar, estaba pasmada.

Marqué a mi madre, quien se puso a gritar y a llorar por mi, a mi padre y a un par de amigos con quienes vivieron conmigo todo el proceso.

Desde ese momento, comenzaron los trámites, las emociones, el valorar todo de manera diferente, aunque eso ya llevaba tiempo haciéndolo; en pocas palabras el andar y vivir el camino que me llevará a mi gran sueño.

Agradecimientos especiales:
A mis papás y mi hermana, que siempre han estado al pie del cañón apoyándome para realizar todos y cada uno de mis sueños; por estar en las buenas, en las malas y bajarme de la nube, pero al mismo tiempo por permitirme volar.


A Fátima, quién fue hasta Medjugorje a pedirle a la Vírgen por mi.


A Marimar, por creer desde el principio en que esto era para mi, por vivir el proceso desde el primer momento y ayudarme a soñar que era posible. Tenemos aún tiempo para ir a vender galletas y hacer la rifa de iPads :P


Rebeca Dallal, Tere Rodriguez, Carlos San Román, Jazmín Fajardo, por el apoyo con las cartas de recomendación y sus buenos deseos siempre.


A Karina, Blanca y María, por compartir la emoción y el suspenso a cada minuto, por la orientación y la ayuda con los trámites.


A Rubén Mugártegui, Mariana Domínguez, Lu Serrano, Cinthia Tenorio mejor conocida como @obidark, Raúl Olivares osea el Sr. Perro, a Mariana Rojas, alias "La Roja", por escucharme, alentarme, por las porras y por ser mis cómplices.


Finalmente a Alejandro Olaya, porque sembrar en mí desde hace muchos años la inquietud de ser mejor, de prepararme y vivir "con huevo" la vida, sin miedo a lo que pasará.

Saturday, April 23, 2011

Para no ponerte con Sansón a las patadas

¿Has escuchado que dicen "se puso con Sansón a las patadas"?
Pues para que esto no te pase, es necesario saber dónde estás parado:

Escenario 1:

No te importa la relación
Si te importa la tarea
Estrategia: Competir
Yo gano / Tú pierdes

Ejemplo: Entras a un concurso y lo que quieres es ganar, no te importa la relación con los demás, te importa el objetivo y por lo tanto compites con tus mejores cartas para ser el elegido.

Escenario 2:
No te importa la relación
No te importa la tarea
Estrategia: Aléjate
Yo pierdo / Tú pierdes


Ejemplo: Alguien está hablando mal de una persona. Ni te viene ni te va, ni te importa lo que dicen, ni la relación. Deja de perder el tiempo, no te metas en problemas y corre de ahí.

Escenario 3:
Sí te importa la relación

Sí te importa la tarea
Estrategia: Colaborar
Yo gano / Tú ganas

Ejemplo: En el trabajo, sí es importante cuidar las relaciones y hay que dar resultados. Así que trabajamos como equipo para sacar las cosas adelante y de la mejor manera.

Escenario 4:
Sí importa la relación
No importa la tarea
Estrategia: Ceder
Yo pierdo / Tú ganas

Ejemplo: Cuando estás con tu pareja, te importa cuidar la relación y no te importa lo que hagan juntos, lo imporante es pasar tiempo juntos. Por tanto, aún cuando tengas ganas de sushi, si tu pareja quiere comida italiana, puedes ceder y comer por hoy pasta y pasar una linda tarde.

Para que no te pongas a pelear causas sin sentido, ni gastes energía cuando llevas todas las de perder, ubica qué tipo de escenario tienes, para así saber si vale la pena colaborar, competir, ceder o simplemente es mejor alejarte.

Thursday, April 21, 2011

El entierro

Aprender a desprenderse no es fácil.
Por naturaleza somos seres egoistas que sufrimos ante las pérdidas.

Cuando alguien se va de nuestro lado, lloramos por el dolor que esto nos causa a nosotros mismos, porque ya no estará más para escucharnos, para abrazarnos, para reir, compartir. El sufrir que sentimos no es por lo que el que se va siente, sino por lo que su ausencia provoca en uno mismo.

Todo el tiempo estamos muriendo. Cada opción que tomamos da muerte a un sin fin de posibilidades alternas que sin darnos cuenta causan ese sentimiento de pérdida y muchas veces hasta duelo. ¿Nos preguntamos el qué hubiera pasado si...? ¿Y si hubiera sido diferente? ¿Cómo sería si...?

No todas las decisiones son fáciles de tomar, no todos los duelos son fáciles de llevar, decir adios y desprenderse de lo que se quiere es mucho más doloroso de lo que pudiera imaginar.


Estaba en la sala de espera del hospital, recordando todo lo que habíamos pasado juntos. Las cosas buenas, las no tan buenas y las peores. Sabía que no había mucho más que hacer, más que esperar el momento final.
La doctora salió para darnos oportunidad de despedirnos. Entré a la habitación y ahí estaba, en su cama con los ojos cerrados, mueriendo.

Estaba inconsciente, pero podía escuchar, así que decidí decirle todo lo bueno que había sido conmigo, lo importante que había sido en mi vida y lo mucho que le quería. Le agradecí lo que me había enseñado, no sólo con los momentos lindos que pasamos, sino también con los malos. Comencé a recordar cada una de las cosas con las que queriendo o sin querer me hizo daño. Parecía un ser tan indefenso al estar ahí su cuerpo tendido escuchándome llorar.

Quedaba poco tiempo, así que le perdoné, me perdoné a mi misma y en paz le dejé ir. Se apagó la luz y con ello se murió la esperanza de que las cosas fueran diferentes.
Ese mismo día le llevé flores, le deseé una buena vida post vida y con la arena como símbolo se enterró la ilusión de lo que nunca fue.

Sunday, April 17, 2011

Perder el miedo

¿Cuántas veces hemos visto a una chica muy guapa con un hombre "poco agraciado"? ¿Te has preguntado ¿qué le vio?

Alguien me dijo que cuando una mujer muy guapa está con un hombre con el que nadie hubiera imaginado, es porque quizá todo el mundo la observa y se siente atraido por ella. Sin embargo de ese universo sólo algunos tienen el valor de acercarse, pocos tienen la confianza en ellos mismos para ir más allá de sólo admirarla y sólo a muy pocos no les da miedo recibir un NO como respuesta.

Generalmente esos pocos son los que saben qué decir, los que te hacen reir, los que han desarrollado el intelecto como una clara alternativa al "rostro".

Esto me deja pensando en lo importante que es aventurarse a hacer las cosas, a tomar las oportunidades y a dejar de lado el miedo a las respuestas que no queremos escuchar, así como al fracaso. ¿Qué más da? ¡Sólo tenemos una vida y hay que vivirla!

Cuando se torna complicado

Siempre es más sencillo ver las cosas claras y pensar en la decisión que se tomaría cuando vemos desde nuestra parcela lo que pasa en la del vecino. Nos es más sencillo opinar desde afuera sobre las vacas flacas y ser radicales para resolver cualquier circunstancia. Sin embargo cuando las vacas son las propias, no es tan simple ni tan clara la forma de engordarlas.

Muchas veces he aconsejado y externado mi opinión a otras personas sobre sus problemas, e incluso confieso que me he quejado por no comprender el porqué de sus decisiónes y de lo mucho que se complican para tomar el camino que veo tan claro hacia la solución. Pero de nuevo, no es igual cuando se habla de uno mismo.

Durante los últimos meses he luchado por ser firme en las decisiones que he tomado para salir de aquello que se ha llevado gran parte de mi energía y atención; es entonces donde los papeles se invierten, donde el aplicar mis palabras al caso propio se torna complicado, cuando a algunos seguramente les parece casi obvia la respuesta y a otros inperdonable que una vez más vuelva a caer.


Los siguientes diálogos de la película "El Descanso", se acercan a lo que concluyo como el motivo por el que cuesta tanto decidir soltar:



Miles: ¿Por qué me atrae una persona que sé que no es buena?

Iris: Creo que sé la respuesta. Porque esperas estar equivocado, y cada vez que comete un error y algo te dice que no es buena, no haces caso; cuando se porta bien contigo y te sorprende, vuelve a conquistarte y acabas descartando la idea de que no te conviene.

Miles: ¡Exacto! Y además está el viejo dicho "no puedo creer que una chica como ella quiera estar con un tipo como yo"

Para algunas personas, de forma inexplicable, el amor se apaga; para otras, el amor sencillamente se va. Si bien es cierto, por supuesto, que el amor también puede encontrarse aunque sea sólo por una noche. Sin embargo, existe otra clase de amor, el más cruel, aquel que prácticamente mata a sus víctimas, se llama: Amor no correspondido.

La mayoría de historias de amor hablan de personas que se enamoran entre sí, pero ¿qué pasa con los demás? ¿Quién cuenta nuestra historia? ¿La de aquellos que nos enamoramos solos?, somos víctimas de una aventura unilateral, somos los malditos de los seres queridos, los seres no queridos, los heridos que se valen por sí mismos...

Lo que intento decirte es que entiendo lo que se siente ser el más pequeño, insignificante y patético de la humanidad, y lo que es sentir dolor en partes del cuerpo que ni siquiera sabías que tenías. Y da igual cuántas veces te cambies el peinado, a cuántos gimnasios te apuntes, ó cuántos vasos de Chardonnay te tomes con las amigas, porque sigues acostándote todas las noches repasando todos los detalles y preguntándote qué hiciste mal o qué pudiste malinterpretar. y cómo fregados en ese breve instante pudiste pensar que eras tan feliz. A veces incluso logras convencerte de que él verá la luz y se presentará en tu puerta. Despúes de todo eso, aunque esa situación dure mucho tiempo, vas a un lugar nuevo y conoces a gente que te hace recuperar tu amor propio. Vas recomponiendo tu alma pedazo a pedazo, y toda esa época difusa, esos años de tu vida que has malgastado, empiezan por fin a desvanecerse.

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"En las películas, tenemos a la protagonista y a su mejor amiga. Te diré que tú eres la protagonista, pero por alguna extraña razón, estás comportándote como la mejor amiga".

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"Hace mucho tiempo quería decirte esto: Nunca me trataste bien, me partiste el corazón y actuaste como si hubiera sido mi culpa, como si yo te hubiera malentendido; y yo estaba tan enamorada de ti como para enojarme contigo, así que me castigué a mi misma, ¡por años!.

Pero vienes aquí a decirme que no me quieres perder, mientras te dispones a casarte, lo cual me da el derecho de decir que: ¡Se acabó esta cosa tóxica y torcida entre nosotros! ¡Finalmente se acabó! Milagrosamente dejé de estar enamorada de ti, voy a empezar a vivir mi vida y va a ser sin ti".

Sunday, April 3, 2011

Morir

Esa mañana me tomé el tiempo para despertar con calma.
Abrí los ojos, me estiré y sonreí.

Acostada en la cama tomé el celular y entré a facebook.
Encontré fotografías de mis amigas de la primaria, a quienes dejé de ver hace mucho tiempo. Quedé impactada al saber que algunas se habían casado, que otras habían dejado todo para viajar por el mundo y encontrar el amor en lugares jamás imaginados.

Le hablé a una de mis amigas de toda la vida para contarle el shock en el que me encontraba por el tema de las bodas, reímos por la boba preocupación que me estaba entrando y acordamos planear las próximas vacaciones para ser encontradas por "el hombre de nuestras vidas". Desayuné con mis papás y mi hermana, platicamos de nuestra semana y finalmente, como siempre contra el tiempo, me arreglé para llegar a la cita.

De pronto, no veía nada. Sólo recordaba con detalle lo que había hecho esa mañana.

Escuchaba voces que me decían "estás cruzando", "camina hacia la luz".

Me-Moria
Acostada en posición fetal comencé a recordar todas las cosas buenas que viví a lo largo de mi vida. Venían a mí memorias de los mometos más significativos con mi familia, amigos, personas que de una u otra manera han sido importantes; tantas risas, muestras de cariño, logros personales, profesionales, viajes... Mientras las lágrimas corrian sin parar por mi rostro.

El entierro

Con un sabor seco, flores entre mis manos y con el cuerpo cubierto, escuchaba el llanto de aquellos que sufrían mi muerte. Estaba tranquila, pero me daba tristeza escucharlos así y no poder decir nada para calmarlos y hacerles saber que a pesar de todo estaba bien.

Negación

Todo sucedió inesperadamente, sin previo aviso. Tenia en mis manos el regalo más preciado, la vida, y me fue arrebatado de las manos sin oportunidad de nada más. Nadie me preguntó si estaba lista, si quería morir, si era tiempo ó si había hecho todo lo que quería hacer; sólo venía a mi cabeza "esto no me está pasando a mi".


Ira

Quería que me despertaran de esa pesadilla, ¿a quién se le había ocurrido hacerme esa mala broma? Sin embargo no estaba enojada, sólo pensaba "me faltó tiempo", "fue muy pronto", "quería viajar más", "debí haberme ido a vivir a otro país", sin embargo estaba consciente que no importaba el tiempo de más que hubiera tenido, siempre hubiera sido poco.

Aceptación

Comencé a sentir ligero mi cuerpo, y me dejé llevar por el viento. Recuerdo perfecto esa sensacion de paz al soltar, al dejar de aferrarme y dejarme caer confiando en que todo iba a estar bien. Ya no había dolor, ya no había lamentos, sólo bellos recuerdos, agradecimiento por lo que fue y una inmesa sensación de libertad y tranquilidad que me llevaron finalmente a la luz.



Hoy sé que he tenido una vida feliz, llena de momentos y experiencias increibles, que he estado rodeada de personas que me han dado grandes lecciones y que han dado sentido a cada uno de mis días. Me siento tranquila de haber demostrado y haber dicho a cada persona lo mucho que los quiero y lo importantes que han sido en mi vida. Estoy tranquila con cada una de las decisiones que he tomado, ya que fueron tomadas pensando en que eso era lo que en su momento quería, me hacía feliz y en que era la mejor opción. No me arrepiento de nada, ya que las consecuencias de todo eso me hace ser quien soy.

Pongo todo en la balanza y me doy cuenta de las cosas que verdaderamente tienen importancia, como el disfrutar de la familia, de los amigos, conocer, reir, simplemente ser feliz. ¿Porqué mal gastar el tiempo en peleas absurdas, en detalles sin importancia? ¿Porqué limitarse y ponerse el pie a uno mismo? ¿Porqué pasar tanto tiempo encerrado pudiendo disfrutar de lo que hay afuera? ¿Por qué reprimirse y no hacer lo que realmente quieres hacer?
Si nos hiciéramos conscientes que tenemos el tiempo contado, de que al dar vida a una opción damos muerte a otra posibilidad que muy posiblemente nos cambiara por completo el rumbo, que cada día es uno menos; reiríamos más, disfrutaríamos cada minuto, nos levantaríamos de mejor humor, no pelearíamos por tonterías, no viviríamos tanto tiempo a dieta, diríamos lo que pensamos, expresaríamos abiertamente nuestros sentimientos y no postergaríamos más los planes que tanto anhelamos.

Experiencia altamente recomedable:
Cosas que sólo de muertos se saben
http://sensorama.com.mx/estamos2.html

Tuesday, December 21, 2010

22 de diciembre, no es casualidad.

Dicen que no hay casualidades en la vida, que todo pasa por algo y que tiene una causa, un porqué que muchas veces no alcanzamos a comprender.

Como todos los diciembres decidí tocar su puerta para desear felices fiestas y lo mejor para el siguiente año. Este no fue la excepción, sin embargo mi visita no había sido algo que tuviera planeado, simplemente nacieron en mi las ganas de ir en ese justo momento.

Sin avisar llegué. La luz de la cocina estaba prendida, ella me vió y no pudo ocultar su sonrisa. Mientras se acercaba a la puerta, gritó el nombre de aquel que me hacía regresar año tras año.

La sola idea de que estuviera presente, sobresaltó mi corazón, ese tonto corazón que creía haber dejado atrás el sentimiento y que tan sólo en un segundo comprendió que aún seguía sintiendo.

Él no estaba ahí, pero el efecto era el mismo, estaba con lo que él más ama.

Abrió la puerta y me abrazó con tanto cariño como siempre. Comenzamos a platicar de todo lo que había pasado durante el largo tiempo que nos dejamos de ver. Inevitablemente hablamos de él, de sus planes, de las cosas que está haciendo y llegamos al tema que había tratado de evitar durante un año: Se casa en mayo.

Ella sabía que era algo que me podía doler, pero también que era un tema que no podíamos evitar. Minutos más tarde, decidí partir.
De camino a casa el sentimiento me invadió.

Aún a pesar de tanto tiempo, sigue doliendo lo que nunca fue. Aún cuando ya sabía que el siguiente año se casa, saber el mes en que será el gran evento estrujó mi corazón, ese tonto corazón que aún lo sigue queriendo, que aún extraña lo que un día él le hizo sentir.

Ya en casa, de la nada vino a mi mente la fecha: 22 de diciembre de 2010.

"Coincidentemente" el día en el que un repentino impulso me llevó a su casa sin motivo alguno, era el mismo en el que él cumplía 32 años...

¿Por qué hoy? ¿Por qué sucedió? ¿Por qué no se dió? ...
No hay casualidades en la vida, tan sólo causalidades que quizá aún no alcanzo a comprender.